Mendobeatle - Biografia The Beatles - El sitio Argentino

 
I Want To Hold Your Hand, fue cuando explotaron Los Beatles en Norteamérica, la fuerza del estallido casi los derribó. I Want en circulación el 26 de diciembre de 1963, había saltado al número cuarenta y cinco de las de venta de Billboard para listas el 18 de enero, una proeza que obligó a los recalcitrantes funcionarios de Discos Capitol a prestar atención. Una semana después I Want to Hold your Hand saltaba al tercer puesto, y a la semana siguiente era el primero. En menos de cinco días, se habían vendido un millón y medio de ejemplares. Las cifras eran enormemente desproporcionadas hasta para un país como Estados Unidos.

Otro álbum, Meet the Beatles (Conozca a los Beatles), fue llevado a las tiendas de discos norteamericanos a toda prisa, de la noche a la mañana pasó a ser el LP más rápidamente vendido en toda la historia norteamericana de las grabaciones.

En la mañana del 7 de febrero de 1964, Brian Epstein, Los Beatles y un pequeño séquito de ayudantes partió hacia Estados Unidos para presentarse en el show de Ed Sullivan y en un concierto en el Carnegie Hall, que se había programado posteriormente para el aniversario del nacimiento de Lincoln, una fiesta nacional.


Discos Capitol había provocado un delirio por Los Beatles en Nueva York. Cuando I Want to Hold your Hand sobrepasó la cima de las listas de venta, Capitol dilapidó la suma inaudita de cincuenta mil dólares en una ofensiva publicitaria como jamás se había intentado antes. El ¡Vienen los Beatles! Era el clamor con el que llenaron la ciudad de anuncios radiofónicos, de carteles, calcomanías y distintivos para automóviles.

Los periodistas de la prensa escrita devoraban todo esto, con artículos sarcásticos acerca del cabello y la música de Los Beatles. A Capitol se le ocurrió, además, la ingeniosa artimaña de pregrabar solamente las partes correspondientes a las respuestas de unas entrevistas minuciosamente preparadas con Los Beatles y enviar miles de estas cintas con réplicas a emisoras de radio en todo el país, cada una con una lista de preguntas.

Cuando el avión de Los Beatles aterrizó en Nueva York y rodó por la pista hasta el edificio de llegadas, el espectáculo que los esperaba fue levemente incomprensible. Nunca había habido una recepción como esa en el aeropuerto,, salvo para Lindberhgh. En el edificio de llegadas internacionales pululaban literalmente los admiradores, como abejas en una colmena, admiradores que vociferaban, que agitaban estandartes, colgados de las barandillas sobre la plataforma de observación, aplastados contra las ventanas oscurecidas de la terminal por la jauría que tenían atrás. Cuando se abrió la puerta, el griterío de los admiradores fue más fuerte que el ruido de los motores a retropropulsión.

Por primera vez, la magnitud del gentío fue un poco más intranquilizadora que gratificante.
A diferencia de la prensa seria inglesa, que los idolatraba desde que se fijó en ellos, la prensa norteamericana esta dispuesta a demoler a Los Beatles. El repentino estímulo de Discos Capitol, junto con la dudosa perdurabilidad e canciones como I Want to Hold your Hand, olía a triquiñuela. La prensa neoyorquina pensaba que, en el mejor de los casos, Los Beatles serían una moda pasajera, y si podían hacerlos pasar por tontos en la conferencia de prensa, lo harían.

Los reporteros norteamericanos quedaron encantados con el buen humor y la perspicacia de Los Beatles, cuando se les preguntó que opinaban de Beethoven, Ringo respondió: "Lo adoro, en especial sus poemas". A John se le preguntó que si alguno de su familia pertenecía al mundo del espectáculo a lo que él respondió: "Bueno, mi padre solía decir que mi madre era una gran acróbata". Cuando fue evidente que los jóvenes ingleses habían cautivado a los periodistas más cínicos, Brian puso fin a la conferencia de prensa y Los Beatles fueron conducidos de allí a una flota de grandes automóviles que los esperaban.

La banda hizo su debut norteamericano en vivo en el show de Ed Sullivan el 9 de febrero de 1964. Hubo más de cincuenta mil peticiones para los 728 asientos del estudio, y más de setenta y tres millones de norteamericanos vieron el show en televisión. En todo el país las familias, a las cuales el tiempo inclemente impedía salir de sus casas, se congregaron en torno a sus televisores, curiosos por ver por primera vez esa cosa llamado Los Beatles. Se dice que, en nueva York, nadie robó siquiera el tapacubos de la rueda de un auto, ningún adolescente cometió un delito importante.
De la noche a la mañana, Los Beatles eran el fenómeno más comentado de Norteamérica. A la mañana siguiente, la demanda de información sobre Los Beatles era tan grande que Brian tuvo que convocar a otra conferencia de prensa en el salón de baile del Hotel Plaza.

Después de actuar en el Coliseo de la ciudad de Washington, Los Beatles regresaron a Nueva York para presentarse en el doble concierto en el Carnegie Hall, fue una noche de festividades ya que era el aniversario del nacimiento de Lincoln y día de fiesta en colegios y bancos. El espectáculo, para el cual se vendieron todas las entradas fue otro triunfo, al que concurrieron celebridades y personajes importantes.
El 22 de febrero, Los Beatles partieron de regreso a Inglaterra, apenas quince días después de marcharse. Los Beatles eran ahora la moda en el espectáculo de ambos lados del Atlántico. Europa y Japón no podían estar muy lejos. En términos estadísticos, eran más importantes que el más grande, Elvis Presley. El día después de salir de Estados Unidos, pasaron a ser la crónica de portada en la revista Newsweek.

El 2 de marzo, menos de dos semanas después de su regreso de Norteamérica, Los Beatles empezaron a trabajar en su primera película, A Hard Day's Night fue el nombre que se le dio y estuvo dirigida por Richard Lester. Esta película fue concebida simplemente como una manera para vender discos. Desdichadamente el contrato fue firmado antes del triunfo de Los Beatles en Norteamérica así que tuvo un presupuesto barato. El guión resultó ser la mejor representación cinematográfica del Alocado Londres.

En el guión hábilmente, Owens había caracterizado a cada Beatle con trazos caricaturescos: John era sardónico y burlón, Paul, un adorable Don Juan; George, un romántico bien parecido, y Ringo el feo del grupo, solitario y querible.

En al primavera de ese año, el disco más reciente de Los Beatles, Can't Buy me Love (no puedes comprarme amor), fue el número uno en Gran Bretaña y Estados Unidos, así como en veinte países más de todo el mundo. En el mes de abril, Los Beatles tenían la cantidad de cinco canciones en los primeros puestos de las listas norteamericanas de ventas.
En julio fue el estreno de A hard day's night al cual concurrieron la princesa Margarita y el conde de Snowden. Miles de admiradores invadieron la manzana del Teatro Pavilion paralizando literalmente el centro de Londres.

En agosto de 1964 ya se habían cumplido tres compromisos sobre una gira mundial donde Los Beatles actuarían en cincuenta ciudades de cuatro continentes. Había empezado a principios de junio en Escandinavia, continuando en Hong Kong y Australia. En el itinerario de Estados Unidos, Los Beatles abarcaban treinta actuaciones en veinticuatro ciudades, todo en el lapso de treinta y dos días. Tenían que cubrir todo el país, recorriendo para ello 25.000 kilómetros.

Llegaron a San Francisco el 18 de agosto, Los Beatles no se presentaban sino en los más grandes estadios. De esta manera, los organizadores podían pagar las ganancias fabulosas de los cantores, manteniendo al mismo tiempo el precio de las entradas en su límite abordable para todos. El 22 de agosto dieron un espectáculo en el Palacio de Convención de Las Vegas; el 21 en el Stade Municipal de Seattle; el 22 actuaron en el Imperium Stadium de Vancouver; el 23 se presentaban en Hollywood Bowl, inmensa cúpula de la gloria y la fama. También estuvieron en Denver, Cincinnati, Indianápolis, Nueva York, Milwaukee, Chicago, Montreal, Jacksonville, Boston, Baltimore, Pittsburgh, Houston, entre otras.

Los Beatles regresaron a Londres física y emocionalmente exhaustos pero tenían pautada una gira por toda Inglaterra de cinco semanas, además debían grabar su cuarto larga duración para que estuviera listo para las Navidades, al finalizar la gira por Inglaterra, el grupo fue contratado para tres semanas en el Hammersmith Odeon, hasta el 16 de enero. Se habían vendido más de cien mil entradas con dos meses de anticipación. Luego tenían dos semanas libres antes de iniciar otra película para United Artists.

El álbum, estuvo a tiempo para las Navidades, fue titulado Beatle for Sale (Beatles a la venta) y reemplazó A hard day's night en el primer puesto de las listas, lo cual les daba cuatro álbunes seguidos en el primer lugar.
Los Beatles empezaron a trabajar en su segundo filme a fines del invierno de 1965. 

Costó el triple de A hard day's night, tardó el doble de tiempo rodarse y produjo apenas un tercio del aplauso de la crítica. Era una idea enredada, mediocremente desarrollada, con toda la ansiedad incómoda de tratar de duplicar el primer éxito que lograron. Con un guión definitivo de los guionistas Marc Behm y Charles Wood, Help! (¡Socorro!), era una parodia de las películas futuristas de espionaje, tales como la serie de James Bond. El tonto argumento giraba en torno a un científico loco y una secta hindú que buscaban un valioso anillo, el cual, de algún modo, iba a parar a un dedo de Ringo. Sobreviene entonces una delirante persecución bufonesca durante la mejor parte de la película, que incluía rodaje en exteriores de Austria y las Bahamas.

El 15 de junio de 1965, los nombres de Los Beatles fueron incluidos en la Lista de Homenaje para el Cumpleaños de Su Majestad la Reina Isabel. Los Beatles recibirían el reconocimiento de Miembro del Imperio Británico.
En verano de 1965, Los Beatles se prepararon para su segunda gira mundial. Empezaron en junio con una gira europea, comenzando con una presentación en el Palais des Sports, de París, desde allí fueron a ofrecer conciertos en Lyon, Milán, Génova y Roma, también actuaron en la costa Azul, Niza y Madrid.

El 13 de agosto, Los Beatles llegaron a Nueva York para iniciar su tercera gira de conciertos en Estados Unidos. Para esta gira, la programación fue más pausada, solamente trece conciertos en nueve ciudades. Se presentaron en Toronto, Atlanta, Houston, Chicago, Minneapolis. En California se presentaron por dos noches en el Hollywood Bowl, mas un concierto en San Diego y en San Francisco.

Los Beatles pasaron casi todo el invierno y la primavera en los estudios de Abbey Road, produciendo sus dos álbums más importantes hasta la fecha, Rubber Soul (Alma de Goma) y Revolver.

En verano de 1966, Los Beatles se preparaban para salir de nuevo de gira, era obvio que ya no eran necesarias para el éxito comercial o financiero de los muchachos. En cuanto a Los Beatles se refería, su música era tan complicada que ya no era posible reproducirla en vivo en un escenario.

El 23 de junio partieron rumbo a Munich, Essen y Hamburgo (Alemania) en el primer tramo de una gira mundial. Desde Hamburgo volaron a Tokio, pero en Japón se llevarían una gran sorpresa, una brigada kamikaze de activistas estudiantiles de derecha, quienes rechazaban la perversión occidental de la cultura japonesa, había jurado que Los Beatles nunca saldrían con vida del Japón. Esos estudiantes estaban particularmente encolerizados porque Los Beatles estaban anunciados para tres noches de conciertos en el Budokan, que era además un templo nacional para los héroes de guerra muertos. Les explicaron que no se debían tomar a la ligera las amenazas de esos fanáticos; si tenían ocasión de hacerlo matarían a Los Beatles. El gobierno japonés no quería verse atrapado en medio de un vergonzoso incidente internacional, por lo cual había enviado a varios miles de soldados armado en apoyo de la escolta policial.

Los Beatles tuvieron que quedarse prácticamente encerrados en el hotel y en vez de ver a Japón, Japón sería llevados a ellos. Recibieron un sin número de exhibiciones culturales, comida, artefactos, cámaras, Geishas, etc.
Los conciertos en Japón a pesar de los activistas tuvieron un gran éxito, lo más pavoroso de todo fue la cortesía del público japonés. Hubo uno o dos que gritaban, pero en su mayoría, los adolescentes de ambos sexos permanecieron cortésmente sentados y aplaudieron con entusiasmo después de cada número. Fue uno de los pocos conciertos en cuyo transcurso Los Beatles pudieron oírse tocar.

Sin pesar alguno, partieron a hacia las Islas Filipinas, Manila. Los Beatles gozaban de especial popularidad entre el pueblo filipino, se habían vendido con facilidad todas las entradas para sus dos conciertos en el Coliseo Araneta.

Después de sus conciertos Los Beatles se llevaron otra sorpresa, todos los servicios especiales de hotel, seguridad, transporte entre otros fueron anulados ya que Brian Epstein, su manager, decidió negarse ante la invitación de la Primera Dama de Filipinas, Imelda Marcos, a una fiesta que ofrecía a Los Beatles. Después de este incidente Los Beatles decidieron que esa iba a ser su última gira, no volverían a presentarse en público nunca más.

Regresaron a Londres y apenas hacía cuatro días que habían llegado cuando recibieron la noticia de que en Norteamérica Los Beatles se encontraban en medio de un terrible escándalo. Se trataba de un comentario que había hecho John Lennon a Maureen Cleave, periodista pop del Evening Standard, sobre la futileza de la religión organizada, John reflexionó: "El cristianismo desaparecerá. Desaparecerá. Menguará y se esfumará. No hace falta que yo lo demuestre. Estoy en lo cierto y se demostrará que lo estoy. Ahora nosotros somos más populares que Jesús. No sé qué desaparecerá primero... el rock and roll o el cristianismo. Jesús era un gran tipo, pero sus discípulos fueron torpes y vulgares".

En Inglaterra no se le dió importancia esos comentarios pero cuando la entrevista fue publicada en una revista norteamericana para adolescentes llamada Datebook, estalló una tormenta de fuego. La comunidad religiosa norteamericana se levantó en armas. Se estaban incendiando cargas enteras de discos de Los Beatles, se rechazaban entregas de sus discos, se prohibieron toda transmisión radiofónica de discos de Los Beatles, etc. Peor aún los promotores amenazaban con suspender los conciertos reservados para la gira de verano.
Todo esto se podía evitar si John se disculpaba en público y eso fue lo que hizo; se organizó una rueda de prensa en la que John explicó lo que quiso decir y finalmente se disculpó.

La disculpa de John ayudó a apaciguar el escándalo pero la gira por Estados Unidos adquirió la misma cualidad hostil que las actuaciones anteriores en Japón y Manila. El 14 de agosto de 1966, Los Beatles se presentaron en el estadio municipal de Cleveland, ofrecieron actuaciones fatigadas, deslucidas en Washington, Toronto, Tennessee, Cincinnati, Nueva York, Seattle y finalmente San Francisco para la última fecha de la gira.

A finales de 1966, el grupo tomó la decisión sin precedentes de dejar la giras y únicamente trabajar en estudio. Antes, los grupos de rock vivían de las presentaciones pues éstas ayudaban a vender discos y los acercaba a sus seguidores. Sin embargo, las giras de Los Beatles se dificultaban cada vez más. Los asistentes gritaban tan alto que ni los mismo intérpretes podían oír lo que estaban tocando. Además, a medida que iban madurando, para Los Beatles se fue haciendo más complicado ejecutar, entre los alaridos de una multitud de adolescentes histéricas, sus complicados arreglos musicales.
En 1967 grabaron Strawberry Fields Forever / Penny Lane, uno de sus sencillos más influyentes. También, su álbum más grandioso, "Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band". El sencillo era toda una remembranza de los años de infancia de Lennon.

Sargeant Pepper es quizás el álbum más venerable de toda la música pop. Cada detalle, desde la pare artística de la cubierta hasta la programación de las canciones, fue planeado meticulosamente.
Ellos mismos personalizaron a los míticos integrantes de la "Banda del Sargento Pepper" y ofrecían al oyente una serie de efectos sonoros luego de la primera canción.

Luego del lanzamiento del álbum, el grupo de Los Beatles comenzó a dispersarse un poco. John Lennon se dedicó a frecuentar otros círculos y conoció a quien sería su segunda esposa: la japonesa Yoko Ono. George Harrison se dedicó el misticismo como seguidor de un gurú, el Maharishi Mahesh Yogi, y convenció a los demás para que se unieran a él en un perigrinaje a la India de 1968.

Pero el grupo experimentó un golpe devastador cuando Brian Epstein, su representante, fue encontrado muerto por una sobredosis de barbitúricos. Aunque Los Beatles, continuaron produciendo música novedosa, ya en 1969 comenzaban a tener problemas como grupo.

Entre tanto llegaron los albums Magical Mystery Tour, White, Yellow Submarine y Abbey Road

Y el 10 de abril de 1970, Paul McCartney informó a los medios de comunicación que abandonaba a Los Beatles, debido a diferencias personales, comerciales y musicales. El 8 de mayo se editó el último álbum oficial de Los Beatles : Let it Be. Fue el fin de Los Beatles, el grupo más importante y revolucionario de la historia del rock, que habiendo grabado sólo siete años continúan ejerciendo influencia en la música rock de hoy.